Usar lentes de contacto en tiempos de COVID-19

Llegar de hacer las compras y montar un protocolo de limpieza e higienización propia ahora es algo habitual. La pandemia nos sorprendió y nos cambió. Nuestra rutina ya no es la misma y quizás no regresemos a la anterior normalidad en un largo tiempo. 

Unos de los cambios obligatorios que trajo la pandemia fue el uso del tapabocas. Ésto en las personas que usan anteojos causa una gran molestia ya que se les empañan. Como consecuencia, muchos comenzaron a utilizar lentes de contacto pero como al tener que ser manipulado por las manos desprende un gran interrogante.

 

¿Pueden las lentes contagiarme del COVID-19?


Hasta el momento no hay certeza científica de que el uso de estos lentes sea una vía de contagio. Lo que sí recomiendan es continuar con la estricta limpieza de nuestras manos y del portalentes.

En caso de que tengamos dudas de si nos hemos tocado el ojo, lo ideal es desechar la lente y abrir una nueva.

Dato a tener en cuenta, es importante saber que si tenemos síntomas de coronavirus debemos suspender el uso de lentes de contacto de inmediato.

Extremar las medidas de higiene


A la hora de manipular las lentes de contacto, tanto en el momento de colocación o en el momento de quitarlas, es imprescindible lavarse bien las manos antes y después. Esta higienización debe estar presente siempre pero ahora en tiempos de pandemia es necesario hacerlo con mucho más cuidado, siguiendo las indicaciones de la OMS.


Es aconsejable usar lentes de uso descartable.
En el caso de que no sea posible usar las lentes desechables, es necesario seguir el protocolo de higienización de manera estricta: lavarse las manos tal como la indica la OMS, enjuagar las lentes con una solución salina estéril, desinfectarlas con peróxido de hidrógeno al 3% y retrasar la neutralización hasta, como mínimo, seis horas. Después se colocará en el recipiente una pastilla para la neutralización y las lentes se podrán usar una hora después de este proceso. Enjuagar con una solución salina antes de insertar la lente en el ojo y lavarse las manos antes y después de la colocación.