Efecto primavera

La mejor estación del año para muchos y la peor para otros. Resulta que para los alérgicos, la primavera suele ser un momento donde padecen ciertas molestias.

Los rayos del sol son más fuertes y la posibilidad de desarrollar alguna alergia incrementa por la cantidad de polen que expulsan las flores.

Algunos de los padecimientos de la primavera son:

Polinosis: es la alergia producida por el polen.

Ojo seco: es producido por los cambios de temperatura, en este caso, los ojos pierden lubricación. También trae una disminución en la visión y esto puede derivar en blefaritis. Esto último se manifiesta por la obstrucción de las glándulas de Meibomio en el borde del párpado donde comienzan las pestañas, cuando no funcionan bien no expulsa la grasa que se genera naturalmente y entonces esto da lugar a que el ojo se reseque.

¿Cómo evitar estos efectos?

Siempre es importante asistir al oftalmólogo en caso de que la irritación o alergia en los ojos se prolongue.

Si la alergia ya está en desarrollo es importante evitar frotarse los ojos, mantener las ventanas de la casa u oficina cerradas en las primeras horas del día y en la noche. La mayor cantidad de polen se dispersa durante las 5 y 10 de la mañana. Si viajas, es importante mantener cerradas las ventanillas y por último, enjuagar los ojos con una solución salina y usar lágrimas artificiales para evitar la sequedad.

A nivel médico no existen tratamientos específicos para eliminar las alergias, normalmente, se indica que los pacientes consuman de manera oral antihistamínicos pero es importante recordar que estos provocan sequedad en el ojo. Siempre ante la duda, se recomienda acudir al oftalmólogo.